Yein Fonda 2010 Concepción - Santiago

Lanzamiento para la prensa y público, con la presencia de sus artistas y música en vivo...

Primeros discos

< Inicios en Concepción

La cotización del rock chileno apuntaba entonces a la baja, y las pocas bandas en funcionamiento (Parkinson, Anachena, La Ley) mantenían todavía un cierto carácter underground. Los malos recuerdos del fin del llamado “boom pop” de los años 80 hacían que ningún rockero local se atreviera a considerar la música como una profesión en serio. De hecho, su primer disco  "Los Tres" —presentado oficialmente el 4 de septiembre de 1991, en el restaurante "Le Trianon"— tomó un tiempo largo en ser tomado en cuenta por los medios, y eran los campus universitarios y uno que otro pub los únicos lugares en los que la banda podía mostrar su música. Muchos de los temas del álbum eran composiciones trabajadas por los penquistas durante su adolescencia, y que ya afirmaban el eje creativo que predominaría en adelante: Henríquez y Lindl en los créditos de composición musical, y Álvaro como único letrista. La delicadeza en la fusión de rocanrol, jazz y pop contenida en ese disco no podía mantenerse como un secreto por demasiado tiempo más. Primero el comentario de boca en boca, y luego el apoyo sistemático de la naciente radio Rock & Pop —que ubicó antes que ninguna otra el tema "La primera vez" en su parrilla regular— fue convirtiendo a Los Tres en un nombre popular. La difusión de "Somos tontos, no pesados", "He barrido el sol" y, sobre todo, "Un amor violento" puso al grupo en el camino definitivo del éxito. 

Los Tres - Se Remata el Siglo (1993)Pasaron de Alerce a Sony Music, y publicaron entonces su primer disco con presupuesto profesional. Para Se remata el siglo (1993) Los Tres contaron con un productor extranjero (el argentino Mario Breuer) y hasta un asesor de imagen. El lanzamiento del álbum, en la discoteque "Oz", tuvo carácter de acontecimiento social. Más rudos que los de su debut —llegaron a citar a AC/DC como una de sus influencias de entonces—, los temas "No sabes qué desperdicio tengo en el alma" o "Feliz de perder" sonaban como los de ningún otro grupo entonces en el país. Aunque fue el disco que facilitó el paso de Los Tres a un estatus masivo, los integrantes de la banda dirían más tarde que nunca quedaron conformes con la producción de Breuer: "Se nos hizo muy raro trabajar con un tipo que pretendía lograr una media entre nosotros y La Ley".

Los Tres lograron cada vez mejores discos en la medida que fueron tomando el control completo de su música. La espada y la pared (1995) fue el resultado de un enfoque más seguro, en el cual la banda aseguró un sonido emancipado al fin del de sus inspiradores. Aunque el disco contenía canciones que serían cumbres de su repertorio ("Déjate caer", "Tirate", "Te desheredo"), eligieron presentarlo con un tema ajeno, y no podrían haber ideado mejor estrategia. "Tu cariño se me va" era una vieja canción de Buddy Richard, que la banda volvió a grabar con énfasis rockero y el propio autor (ausente hacía años de los medios) compartiendo micrófono con Henríquez. El experimento funcionó maravillosamente.

El single no salió de las parrillas radiales por varios meses, pero además ayudó a que Los Tres cruzaran desde su inicial seguimiento juvenil hacia el favoritismo de un público amplio. Además, instalaba de modo contundente su filosofía de trabajo musical como parte de una tradición que agitaba el presente sin dejar de mirar al pasado. La suya era una aproximación chilena al rock, que se atrevía a ubicar en un mismo lugar de reverencia a los Beatles, Buddy Richard, Elvis Presley, Violeta Parra y The Smiths.

> Las cuecas y MTV

Inicios en Concepción

< Inicio


Parte de la esencia de Los Tres la explica su carácter provinciano, en el sentido de saltarse las convenciones capitalinas de lo que hasta entonces se entendía por una "carrera" en la música. El grupo nació en Concepción, a partir de la amistad que unía desde la adolescencia a Álvaro Henríquez Petinelli (guitarra, voz), Roberto Titae Lindl Romero (bajo) y Francisco Molina Cornejo (batería); tres compañeros del colegio Charles de Gaulle. Su interés por la música fue siempre más profundo que el del promedio de jóvenes de su edad, y lo encauzaron desde muy temprano en bandas informales, como los Dick Stones (tambien con Gilles Marie, Rodolfo Lindl y Fernando Saavedra) y Los Escalímetros (con Henríquez, Titae y el baterista Andrés Valdovinos); inspiradas ambas en el rocanrol más temprano. Hacia 1984, Henríquez y Lindl se reformularon bajo el nombre Los Ilegales, esta vez con Jorge Yogui Alvarado en la guitarra (futuro líder de Emociones Clandestinas). Tras ires y venires, la sociedad definitiva de los tres compañeros de colegio se afianzó cuando Lindl regresó de un año y medio de estudios musicales en Austria (donde llegó a trabajar con la Orquesta Sinfónica de Salzburgo y a formar su primer trío de jazz). Así, en marzo de 1987, Álvaro, Titae y Pancho se comprometieron a un trabajo profesional; y se bautizaron Los Tres, poco antes de un concierto en el gimnasio Lord Cochrane, de Concepción. 

Los Tres iniciosSus primeros pasos musicales en Santiago (debutaron en 1987, en el Centro Cultural Mapocho) fueron más bien un "reconocimiento de terreno" pues los músicos no se concentraron sólo en la banda, sino que también en derroteros profesionales individuales. Roberto Lindl se integró un tiempo como contrabajista de la Orquesta Sinfónica Juvenil, y Álvaro Henríquez estrechó lazos con círculos de teatro (a través de los cuales llegó a participar del histórico montaje de Andrés Pérez para La Negra Ester). Uno de sus primeros encargos en conjunto fue el de musicalizar la obra Y Warhol (1988), de la compañía Teatro Provisorio, para la cual concibieron un set inspirado en lo que ese pintor pop había trabajado en Nueva York con los Velvet Underground.

El impulso definitivo para el trío vino con la incorporación del guitarrista Ángel Parra, un músico con una dilatada preparación instrumental (con estudios en París y California) y excepcionales vínculos creativos a través de su familia (es nieto de Violeta Parra; y su padre, hermana, y varios tíos y primos han destacado en la música), que hasta entonces había trabajado en el circuito jazz. "Sabíamos que había ene puntos de encuentro. El suyo es un estilo que habla por sí solo. Solos como el de 'Un amor violento' son cosas que ya teníamos integradas, pero que el Ángel sabía hacer mejor", explicaron más tarde. Con un nuevo guitarrista a bordo, ya no había excusas para la intermitencia. Aunque el nombre ya no era matemáticamente certero, Los Tres se ajustaron a partir de entonces como un grupo de grandes objetivos. 

> Primeros discos

Las cuecas y MTV

< Primeros Discos


El 14 de septiembre de 1995, Los Tres se convirtieron en el primer grupo chileno invitado a la fiesta desenchufada que desde hace unos años venía animando la cadena de videomúsica MTV. La banda viajó a Miami y grabó su participación con la colaboración de Cuti Aste y el guitarrista Antonio Restucci, combinando en ella un repertorio de grandes éxitos, un tema nuevo ("Traje desastre") y tres títulos de tributo a Roberto Parra, quien había fallecido hacía unos meses y a cuya memoria estuvo dedicada la presentación.

El disco correspondiente al show (Los Tres Unplugged, 1996) se convirtió en un fenómeno de ventas que desafió cualquier teoría de marketing que hasta entonces se manejara en la industria musical local (110 mil copias sólo ese año, incluso más que la antología doble Ni por la razón, ni por la fuerza, que por entonces publicaron Los Prisioneros).

Nadie podía prever que la canción más exitosa del año sería un viejo foxtrot, adaptado hacía décadas por Roberto Parra bajo el título "¿Quién es la que viene allí?", y que Los Tres habían interpretado en Miami con insuperable gracia. Como muchas otras veces, de su éxito Henríquez dio en el clavo con una observación sintética: "La cantaron hasta los pacos". En febrero de ese año, el grupo había debutado en el Festival de Viña del Mar, rindiendo homenaje a su amistad escolar con uniformes del Charles de Gaulle sobre el escenario.

Es imposible cuantificar la influencia de Roberto Parra sobre Álvaro Henríquez, pero resulta innegable que muchas de las decisiones del joven músico estuvieron determinadas por la relación que ambos mantuvieron luego de conocerse en su trabajo para La Negra Ester. Para Los Tres, la cueca chilena pasó a ser un género mayor, el cual buscaron abordar de acuerdo a un enfoque moderno y respetuoso. De ahí nació la tradición de fiestas dieciocheras que el grupo inaguró en 1996 bajo el nombre "La Yein Fonda", y que por primera vez unió a cuequeros, cumbiancheros y rockeros sobre un mismo escenario; introduciendo nombres como el de Rafael Rabanito Berríos, Pepe Fuentes, Ester Zamora y Rafael Traslaviña entre un público sin ningún vínculo con la bohemia.

Del mismo modo cabe analizar su serie de presentaciones en la sala SCD de Santiago junto a Roberto Parra, en junio de 1994 (plasmadas más tarde en el disco Peineta) y las tres versiones del megaconcierto "Hecho en Chile", que los unió por primera vez a Los Jaivas e Illapu (Estadio Nacional, 1997). Para entonces, ya no tenía sentido seguir analizando a Los Tres como un grupo puramente "juvenil". Su amplitud de referentes y el rigor interpretativo de sus integrantes los había ido convirtiendo en la banda emblemática de aquella teoría que sostiene que sólo hay dos tipos de música: la buena y la mala. 

> Internacionalización